Científicos de la Universidad de Aberdeen, en Escocia, han desarrollado un fármaco que puede detener la progresión del Alzheimer. El estudio ha demostrado que los pacientes sometidos a este tratamiento han sufrido un 81% menos de deterioro mental que aquellos que no recibieron este medicamento.
Las pruebas del fármaco se llevaron a cabo en 321 pacientes. Durante el ensayo clínico, los investigadores suministraron cantidades de 30, 60 ó 100 miligramos del fármaco, conocido como Rember (Es una versión mejorada de un antiguo fármaco usado para tratar infecciones del tracto urinario), a los pacientes con Alzheimer de leve a moderado. Mientras tanto otros tomaron un placebo, aunque ni los pacientes ni los científicos conocían quiénes pertenecían al primer grupo y quiénes al segundo. El resultado, una diferencia de un 81 % en la tasa de deterioro mental entre unos y otros.

Cerebro con Alzheimer

Rember inhibe la enzima encargada de la formación de ovillos neurofibrilares, que se forman en el interior de la célula nerviosa hasta acabar destruyéndola. Estos ovillos distorsionan la arquitectura de los neurotúbulos y microfilamentos de las neuronas hasta el punto de impedir el flujo entre axones, las conexiones que unen las células nerviosas entre sí. Además de evitar la formación de ovillos, el compuesto reduce la placa amiloide, otro de los elementos que caracterizan a la enfermedad y sobre el que muchas investigaciones se centran.

El objetivo es la mejoría del rendimiento cognitivo, la reducción de los depósitos de amiloide y TAU y la disminución de la neuroinflamación y de la pérdida neuronal.

Se estima que este fármaco estará en el mercado en 2012. Quizá demasiado tarde para algunos de los pacientes actuales, pero no para los futuros...